miércoles, 28 de noviembre de 2007

Botnia, el ombligo del mundo
















- ¿ el mal olor es de alguno de ustedes?

- de Botnia..tos que comimos en el puente.



La verdad es que se habla de Botnia hasta en la sopa. Porque sale un mal olor, porque uno de los funcionarios se olvidó de tirar la cadena cuando fue al baño, poque el perro del vigilante hizo unas heces bastante olorosa, porque el cocinero de BOTNIA picó diez kilos de cebolla con las ventanas abiertas. Porque una bandada de biguaces descargó su estiercol sobre Gualeguaychú, porque apareció un pez muerto en el río Uruguay, todo tiene que ver con Botnia. El marido encontró a su mujer con otro, y ella muy pancha le respondió; "la culpa la tiene Botnia, vos te pasás de piquete en el puente y yo me aburro, algo tenía que hacer...".
El tipo se quedó quieto, porque el vecino era muy ambientalista y también odiaba a Botnia. "La contaminación vecino, la contaminación, hay que luchar con ella, mano a mano, cuerpo a cuerpo..". Pare vecino, que yo a mi señora, cariñosamente le digo la contaminaciónn.
- Por eso, yo lucho con ella.
-¡ Ahh!

martes, 27 de noviembre de 2007

donde mas te tutean




Hay un país donde te tutean siempre, nunca te tratan de usted. ¿Sabés cuál es?.
- No sé.
- Chechenia…
DE VER MUDAS…
Se encuentran dos amigos y uno le pregunta al otro de donde viene, y aquel le responde.
- Vengo de ver mudas…
- De bermudas querrás decir.
- No, de ver mudas a las chusmas del barrio porque están peleadas entre ellas.
SEGÚN COMO SE MIRE
“A mi que me perdonen, pero yo, del árbol caído hago leña (un leñador).
“Dicen que el autor preferido de los relatores de fútbol ruso es “Go..gol”.
¿CÓMO LO CONVENCIÓ?
El relator llamaba a sus compañeros a nivel de cancha. Quería saber qué pasaba con la estrella de Sacachispa que no entraba jugando. Un juador mimoso del DT y de la hinchada que nunca había aceptado ser suplente, ni siquiera que lo cambiaran, estaba muy pancho en el banco de relevos.
- Quiroga aceptó ir al banco pero con una condición.
- ¿Cuál?, ¿entrar en el segundo tiempo, acaso?
- No que el técnico le compre una pizza con muzzarella y una latita de cerveza, que le pongan un marco de televisión, porque quiere mirar el partido cómodamente instalado ya que no va a entrar…

lunes, 26 de noviembre de 2007

De suplicio al triunfo: Ferro zafó de la hoguera


El zapatazo de Juanchi Iriarte que se clavó en la red del arco de
Ceibal casi en la media hora del segundo tiempo sacudió la melena del
viejo león, del más laureado del fútbol salteño, de la franja nacida
en el año 1912. Y cuando se jugaba tiempo adicional, llegó el cabezazo
de Julio Roldán que puso a Ferro Carril 2 a 1 ante Ceibal, y dejó
latiendo una victoria que ilusionaba ante lo que pudiera pasar en el
partido de segunda hora. Esas dos acciones, más dos cabezazos previos
de Roldán, fueron lo único que Ferro Carril hizo en el partido ante
Ceibal.
LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
Milan Kundera fue el autor de célebre libro con este título, quien
sabe lo que hubiera escrito si le tocaba padecer el primer tiempo
entre Ferro Carril y Ceibal. En el primer cuarto de hora parecía que
el fútbol se desarrollaba en el país de las imprecisiones, del fútbol
feo, irresoluto, de veinte tipo corriendo, dos observando y ninguno
pensando. Ferro de todas maneras se acercaba más al arco de Ceibal,
pero a los ponchazos, a puro espíritu, sin ninguna claridad ni idea
colectiva. Ceibal era lo que hacía Marcelo Menoni, por momento
haciendo valer su habilidad, otras, corriendo solo tratando de de
penetrar la defensa ferrocarrilera. Ese primer tiempo, tedioso, sin
luces fue dejando la sensación que Ferro Carril se conformaba con el
empate, que estaba más preocupado de no quedar último en la liguilla
que de intentar ganar, para tener una chance por el título. Parecían
dos condenados a un empate inamovible, parecían…porque cuando espiraba
la primera parte, Pablo González de tiro libre, un misil que se
incrustó en el arco de Burgos, puso a Ceibal uno a cero.
EL CONDENADO SE TRANSFORMÓ EN VERDUGO
Por más de 25 minutos de la etapa de complemento, la cosa parecía muy
clara, Ferro intentaba pero sin mucha convicción, sin mucho
temperamento y sin mucha suerte, llegar al arco de un muy seguro De
Souza. A medida que avanzaban los minutos, Ceibal daba señales de vida
y de que en cualquier momento podía aumentar el marcador ante un Ferro
Carril que daba facilidades en el fondo y que no reaccionaba
futbolísticamente. Con el ingreso de Roldán ganó en fuerza, en
persistencia, porque el fuerte delantero fue y fue, contagiando a pura
voluntad. Y como en una jugada de otro partido, de otro Ferro Carril,
el Juanchi Iriarte acomoda el cuerpo y saca un remate a media altura
que se mete lejos del alcance de De Souza, marca el empate, trae el
alivio y sacude a un Ferro Carril de su largo letargo.
Con ese gol, las expulsiones que gravitan, el partido comienza a
cambiar de rumbo Ceibal se quiebra, Ferro comienza a dominar y logra
al final un triunfo, mérito de un luchador incansable, Julio Roldán.
Ferro tiene que jugar ahora con Nacional para definir el título de
mejor del año, esas será otra historia, pero para Ferro Carril será el
tiempo de saber si recuerda algo del fútbol que practicó en el
Apertura o en el Clausura, hasta en el, primer partido de la liguilla,
porque si vuelve a jugar como ayer ante Ceibal, tendrá poca chance
ante un Nacional que viene de boca dura.
--Carlos María Cattani --

sábado, 24 de noviembre de 2007

De averiguaciones








- Es un detective que te desnuda con la mirada


Marlon Blanco llegó una tarde a Puntas del Sauce Verde, y luego de amanecer tomando cerveza en un boliche de la costa, mientras orinaba el cartel de “prohibido pisar el césped”, se prometió dar el último examen de su carrera para recibirse de detective por correspondencia. Es cierto, recibió el título dos años después pero, siempre tuvo la íntima convicción de que aquella huelga del correo argentino, como aquel descubrimiento de que habían funcionarios que abrían correspondencia para saber si tenían plata, cheque o algo de valor, le habría privado de un par de lecciones, que a la larga, y en un caso de extrema complejidad se iba a tener que guiar por su intuición ante que por el conocimiento. Ya con el diploma en sus manos, Marlon Blanco se dirigió a una inmobiliaria para alquilar una pequeña oficina para poner allí su agencia de detective. Pasó más de una semana esperando por su primer cliente, en tanto, jugaba al solitario, se hacia trampa como loco bostezaba con pasmosa regularidad. Decidió comprarse un televisor y mirar, desde fútbol hasta patinando por un sueño, desde Indiscreciones a Gran Hermano. Un día puso en un canal, que reflejó la imagen de una figura conocida. Para ir sabiendo, el hombre de rostro redondo decía en esos momento “me lo dijo un alto jerarca policial..”. Marlon exclamó entre un dejo de sorpresa y admiración..
-Hasta aquí llega el programa de la chancha, ¡que lo tiró!, anda por toda la región…
La voz del deporte también le resultó familiar, ya que las defensas volvieron a superar a los ataques en la fecha del domingo, “indudablemente amigos”.
Como los clientes no aparecían, se miraba todo en la tele, a veces se le caían las lágrimas con las novelas, como con Son de Fierro, otras se calentaba con los árbitros en los partidos por las eliminatorias, y otras le gritaba cualquier improperios a los jurados de Tinelli. De tanto en tanto, como cuando era niño, y lo hacia en casa de sus abuelos, miraba “Almorzando con Mirtha Legrand”.
Un día puso un aviso en La Prensa, en el Dengue Autóctono y comenzó a recibir clientes a bocha, un marido engañado, un proxeneta idem, una mujer despechada, tan despechada estaba que Marlon le aconsejó que se pusiera siliconas. Dirigentes de Nacional de Salto lo contrataron para que averiguara las razones de por qué desde 1958 no dan la vuelta olímpica en Primera A. Un pintor lo contrató para que encontrara su musa inspiradora que no sabía dónde la había perdido, solo que desde entonces le salían nada más que rayas, y torcidas. “Estoy como un hígado” dijo el pintor, cómo un higado?, preguntó Marlón, “a la tela”, respondió el pintor.
Un empedernido jugador llegó con mil dólares en la mano, se los dio mientras le pedía que encontrara su boleta del 5 de Oro que había perdido en calle Rolón frente a la cancha de Sacacorchos, “¿es pariente del Pepe Guerra, por un casual?”, preguntó Marlon. No, para nada. Respondió el jugador. Consultó si había sacado un pozo de oro, de plata o revancha, a lo que el jugador le dijo que no, era una boleta en la que no había apuntado ninguno de los cinco números. Le dijo que la había jugado hacía diez días. Marlón le advirtió que ya había perdido valor para cobrar. El jugador le dijo que no le interesaba eso, que lo que quería, y para eso pagaba, era recuperar la boleta, nada más.
- Pero si no sacó juega otra esta semana y listo.
- Si, pero, ¿y si alguien la encuentra y juega mis números?
- ¿Qué tiene que ver eso?
- Y que tengo que compartir el Pozo de Oro con otro, y yo quiero sacarlo solo…

viernes, 23 de noviembre de 2007

Como príncipe ante el trono



No sé lo puedo negar
que lo mío es ambicioso
deseando lo que no tengo
no salgo pues muy airoso.

Las circunstancias apremian
detenerse no es momento
uno ya quiere liberar
lo que le bulle adentro.

Si soy flojo si soy ciego
deben de comprender
el valor que representa
el coraje de querer

Mi reino por un caballo
dijo una vez un soberano
acabo de gritar lo mismo
me tiembla hasta el tutano.

Eso si se lo aseguro
que yo no tengo encono
como príncipe heredero
miro para el lado del trono.

Como si fuera un monarca
tan solo deseo posarme
aunque no tenga a nadie
que quiera a mi envidiarme.

Las calles se hacen estrechas
si el camino es culebrero
apenas que voy andando
y apretando el sombrero.

No sé que me ha pasado
si fue el guiso de lentejas
sólo sé que mi barriga
es un rosario de quejas.

Apretando bien los dietes
marchando a los empujones
se agita cada vez más fuerte
un mar de retorcijones.

Como envidio a los reyes
y al más humilde "vasayo"
si no encuentro un baño
me ca..igo o me desmayo.

Después de tanto sufrir
ya me encuentro en cuclilla
qué será lo que he soñado
si estoy agachado en una silla?

jueves, 22 de noviembre de 2007

el club de la saladura

- hay que andar salado, driblié al arquero y me acalambré a un metro del arco...






Usted es un tipo que se levanta siempre de buen ánimo, que sale todos
los días a pelearle a la vida y que a pesar de los moretones con que
vuelve a casa, un cross salarial que no retuvo, un cortito al plexo
alquiler que le quitó el aire, lo sacude. No falta un ancho a la
mutualista que le redujo su saludable sonrisa, una promesa de aumento
incumplida que le derritió la cera de sus oídos. Siempre al borde del
KO, pero, usted no se entrega, hay razones para vivir y usted vive, se
las ingenia constantemente para despertar una sonrisa, andar alegre,
jovial.
Seguro que es de las personas que le gusta cantar o silbar, por lo
menos y lo hace en el trabajo, la calle, le dicen que usted canta mal,
que desafina que muchos cantores conocidos, le dicen que vaya hacerse
ver, a tomar clase de canto o de chiflidos por lo menos.
Un día lo invitan al Club de la saladura (no tiene sede fija), tanto
están en una charla de café, en una ochava del barrio, en una cancha
de fútbol, en una oficina, en un asado, ¡en tantos lados!, que usted
termina por odiar a esa institución o hacerse el socio más fanático. A
propósito de hacerse socio, le hacen una prueba de apego a la
institución y si usted se identifica con algunos de sus postulados.
Claro hay que andar salado para hacerlo, usted lo está más que un
bacalao, que un tasajo, que una estiva de sal fina, vea si se reconoce
en:
- Estoy en la "yaga"
- Ando en la lona
- Estoy para la risa
- Ando liquidado
- A mi me pasan todas
- ¡soy un desgraciado!
- No pego una
- ¡tengo un bajón!
- Tengo una yeta
- La quedé mi viejo, la quedé
- Estoy hecho piedra
- Tengo una malaria
- Una desgracia que relincha
- Una pobreza franciscana
- Soy un salado
- Estoy hecho bolsa
- Ando con el ánimo por el piso
- No emboco una
- Estoy hecho harina…
- ¿Y?, qué hace?, ingresa o no a los cuadros sociales..
- ¡No me diga!, ¡no lo aceptaron!.
- Usted es más salado que la sal…

CAVILACIONES CAMPERAS


Como si lo estuviera viendo, mire. El fuego jugueteaba entre los
pesados troncos en cruz. Los paisanos mateaban en silencio, y de
pronto, sin saber como, se pusieron hablar de cosas de la vida.
Yo de lejos los miraba de refilón, y cavilaba para mis adentros, por
ejemplo, del Rudesindo Mc Pay, ése si que sabe ser un gaucho en toda
su dimensión, ¡ y eso que es ancho el desgraciau!, ¡ y pesao como
explicación de Ministro..
Hay quienes dicen que es un criollo de ley..., de ley de la ventaja
será o más bien, del orsay, porque siempre queda fuera de juego. Pero
eso sí, muy valiente.
Una vez, me acuerdo como si fuera hoy, se pasó tres semanas en el
monte buscando su árbol genealógico, pero se le hizo astiyas el
corazón y abandonó el asunto. Al parecer creía que su abuelo era un
Ñandubay bien plantao, pero resulta que fue una Ñandubiene que entró
por la ventana.
El Rudesindo Mc Pay era un matero perdido, un adicto declarado, las
de yerba y azúcar que gastaba por mes no está escrito. Y pensar que él
hoy está allí, muy tranquilo y hace un año exactamente tuvo la famosa
pelea con un lobizón en el Paso on de rock. Un bicho más feo que
Pechito Sapia, con eso le digo todo. Jue una noche de luna llena, como
la de hoy, si hasta el panorama se repite, el Rude venía al trotecito
chasquero por el sendero. De pronto sintió un aullido extremecedor que
le paró el pelerío, desde el primero al último y en todas las regiones
pelisticamente hablando del cuerpo, Su corazón fue un malambo, sus
dientes una chacarera y su panza un milonga en Do.
Y en esa musical situación sustera, se dio cuenta de una cosa, coraje,
lo que se dice coraje no tenía, y farmacia de turno cerca no tenía,
así que se automedicó, se bajó del matungo, junto un poco de coraje,
que siempre hay disparramau por ahí, ¿vio? Y se puso vertical de
fiereza. En esos momentos volvió a sentir otro alarido. Por su
interior pasaron muchas cosas, tanta que una de ellas le salió
pa'afuera. Se tanteó las posadera y comprendió, tenía algo espeso,
maleable y adaptable al recipiente.
Jue cuando de la oscuridad saltó un bulto negro y de grandes dientes,
¿será un tarifazo, el o mono Vecino o el Chengue Morales?, pensó sin
más el Rudesindo. Era el mismisimo lobizón del Paso del Fusilado en
persona que había venido a visitar a un pariente del Paso on de rock y
ante de irse quería hacer alguna trapisonda.
"Conmigo no tendrás suerte peludo, el gritó en un acto de arrojo el
Rudesindo y peló su fierro como si fuera una banana. El bicho no se
hizo de rogar y facón y garras se sacaban chispas, paqui, payá, pa
este lado pa este otro, que arriba, que abajo, sin tregua ni desmayo.
Ya se venían las barras del día, recargadas como en artículos de
primera necesidad cuando el lobizón notó que estaba volviéndose humano
gritó: ¡Tenga mano tallador!, se me viene el sol y pido un cuarto
intermedio porque no puedo pelear encandilado... Ni alcanzó hacerse
silencio, porque desde la copa de un árbol se escuchó la voz bien de
judio que decía, "te vendo lentes de sol, te lo dejo ahora y me lo
pagás en la próxima transformación. Decí que el lobizón no le hizo
caso y se peló como poroto de la chaucha porque si sino, allí nomás lo
hacían salir al Rudesindo de garantía, no hay caso, mi amigo, el
Masolpeado Rodríguez tiene un alma de comerciante que..

CAMACA

miércoles, 21 de noviembre de 2007

El museo del Carnaval cumple un año



Montevideo, por Carlos María Cattani, enviado especial).-
Uruguay tiene desde noviembre del año pasado su primer Museo del carnaval. Lo visitamos el pasado domingo, vimos la muestra de trajes de Juan Mascheroni, fotos y elementos típicos del Carnaval, referencias a grandes figuras, como a Cachela, Pianito, Marta Gularte, Rosa Luna, trajes inolvidables de murgas como Falta y Resta, Saltimbanquis, de Kanela y su Barakutanga, tamboriles. En el Museo también se exhiben maquetas, fotos y la historia de una de las máximas expresiones culturales del país. El museo esta ubicado en los galpones de la Rambla 25 de Agosto Nº 218, que datan de 1825, y que antiguamente eran los depósitos del Puerto.
En total son cuatro mil metros cuadrados los destinados al Museo del Carnaval, pero en esta primera etapa sólo está habilitada una parte debido a que el predio contiguo aún está ocupado.
La calle de adoquines que atraviesa el interior del museo no pasa desapercibida. Es el primer museo del mundo con una calle adentro, algo muy importante en este caso porque el carnaval es “la calle y el barrio”.
El espacio se divide en sectores. Las puertas de ingreso, recuperadas del Teatro Solís, dan paso a un amplio salón donde se puede leer la historia del carnaval uruguayo. En grandes paneles de forma ondulada se detallan los acontecimientos que dieron origen a esta expresión artística.
Allí se pueden ver seis fotos tomadas en tablados de 1935 y también las maquetas que los recrean. En una sala independiente se instalan las exposiciones que circulen por el museo. Seria bueno que algunas de las muestras que allí se realizan lleguen a Salto.


sin coscorrones y soplamocos


Mi hijo del medio, me miró a los ojos, apenas escuchó que se había aprobado la ley e nque no se le puede pegar coscorrones a menores de 18 años, y me dijo.

- Papá, ¿sabías que no me podés pegar un coscorrón?.

- Si, con la ley nueva, creo que recién te voy a poder dar un soplamocos dentro de 13 años, cuando tengas 18. Para ese entonces no sé si mis huesos aguantarán, pero lo voy a intentar, esperá sentado que el coscorrón te llegará si te portás mal.

- Lo que yo digo papá es que hay que avisarle a Don Ramón que no le pegue más al Chavo, todos los días le da un coscorrón.

- Eso es ficticio hijo, además fue filmado hace más de treinta años.

- Y por qué vos en vez de 13 años no esperás 30 también, ¿eh?.

- Vaya uno a saber.

- Pienso en el vecino que tiene un hijo grandote de 17 años, a ese gordo tampoco le puden pegar.

- A nadie hijo, a nadie. e busca eliminar la violencia, pero eso no implica que ustedes, los menores se tengan que portar mal, vos viste como somos los uruguayos, que nos gusta evadir las leyes, y por ahí pegamos con ley y todo.

- A los piqueteros, que son mayores habría que darles un coscorrón para que dejen pasar a los uruguayos por el puente...

- Eso no se arregla con coscorrones, sino con razonamientos, el día que sean razonables, todo volverá a ser como antes.

- Y si contra Brasil ponemos a todos menores, y les pegamos unas patadas, total ellos no pueden responder.

- Hijo, no tenés deber, ganas de pintar o dibujar algo?

- ¿Es muy difícil estudiar para abogado?

- No, y ya creo que la primer materia la aprobaste hoy...

martes, 20 de noviembre de 2007

apuntes de viaje



Con Matías Paique salimos de Salto pasada la medianoche, bajo una torrencial lluvia, en una confortable unidad de Agencia Central. Nuestro temor era que lloviera en Montevideo a la hora del partido. Cuando llegamos a la capital, el sol comenzaba a brillar con fuerzas.
CAMINO AL ANDAR
Salimos temprano de la Terminal de res Cruces, con la idea de tomar mate en la rambla. Con el primer conocido que nos encontramos, en las puertas del Pereira Rossell fue con el Dr. Beroli. Una breve charla que giró en torno al fútbol y la pregunta del facultativo a Matías Paique de cómo seguía de la operación que él mismo le había hecho.
Seguimos caminando, pasamos por la sede de Defensor Sporting, seguimos al Parque Rodó, bajamos a la rambla y por allí acampamos para tomar mate, respirar aire puro, ver al río inmenso como mar, el río marrón, algunos barcos que se dibujaban en el horizonte y la ciudad que despertaba.
CAMINAR, CORRER, PATINAR
Poco a poco la rambla se fue llenando de personas de todas las edades que caminaba, corría, a pie, en bicicleta, que hacia un culto al cuerpo con ejercicios para mantenerse en forma. También vimos patinadores, de diferentes edades, y los infaltables deportistas de las cañas y los anzuelos, esos pescadores que son parte del paisaje.
DEL PARQUE RODÓ AL MERCADO DEL PUERTO
Luego de una mateada larga, de mirar, de conversar y se sacar fotos, decidimos ir hasta el Mercado del Puerto. Del dicho al hecho hay mucho trecho, eso es cierto, fueron unas cincuenta cuadras de ida, para llegar al tradicional sitio montevideano, al que recorrimos. Hicimos una escala previa en el Museo del Carnaval, y realmente vimos los trabajos de ese genio de la vestimenta que es Juan Mascheroni. Dialogamos con el personal, vimos una exposición y nos enteramos que hay una muestra itinerante del Carnaval. Ya ha ido y tiene pensado ir a varios departamentos, y como Salto no figura entre esas visitas, porque nadie la solicitado, le decimos a Denis Dutra, a Alberto Chiriff, y al propio Fernando Alonso que sabe mucho y le gusta el Carnaval, que sería bueno traer esa muestra a Salto.
VOLVER SOBRE LOS PASOS
Hacer cincuenta cuadras de nuevo fue le desafío que cumplimos, por supuesto, caminamos, como nunca. Llegamos al Parque Rodó, vimos la feria, los juegos, los cantores y hasta una bazucada de salteños serpenteando entre los puestos.
En las primeras horas de la tarde, luego de comer, nos fuimos para el Estadio Centenario, pero esa….es otra historia.
- Carlos María Cattani – Enviado especial junto a Matías Paique al Estadio Centenario.

flamencos

flamencos
ustedes se la pasan haciendo piquitos

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